miércoles, 17 de marzo de 2010

La historia de Lara en Supernatural cap 5

ES HORA DE PARTIR.

No podía esperar 3 días para ir... Tenia que recuperar mis cosas. Sam, no le pediría a Sam que me acompañara. Dean tenia que guardar reposo, y Sam lo cuidaría.
Solo tenía mi celular, pero sin batería, no podía llamar. No quería hablar con Sam y Dean para decirle que tenía que marcharme.
Bueno, quería pedir un taxi. Le dije a Sam que me prestara algunas monedas para ir ala cabina, necesitaba comunicarme con alguien, mentí.
Recuperaría mis cosas, mis tarjetas, mi dinero, mis herramientas, y mi bebe. Podría marcharme y seguir con la búsqueda de mi hermano. Max, como lo extrañaba.
Me dirigí a la cabina que estaba a unos metros de nuestra habitación, eran exactamente las 7:30 PM. Ya había oscurecido. Me pase toda la tarde pensando como me iría.
Volví al cuarto. Sam estaba esperándome sentado sobre una silla rustica, color cobre. Su cara mostraba decepción.
-¿Sucedió algo?- pregunte.
-¿Te marchas y no nos ibas a decir?-Sam estaba muy decepcionado conmigo.
-¿Qué?, Que...q-mi voz se esparció.
-Has llamado un taxi, ¿no?-bajo su mirada, y siguió- Podría llevarte si me lo permites- Levanto su mirada, era mas tierna.
-Sam, no... No, tienes que quedarte con Dean. El no esta del todo bien.
-¿De que hablas? ¡Si estoy perfecto!...- Dean venia acercándose hacia mi, y estaba realmente bien.
-¿Qué haces? ¡Tienes que hacer reposo Dean!-
-¿Por que te alteras? te preocupas... ¿no te marchas ya?
-¡Dean!-Sam le grito muy molesto.
-Déjalo...Tiene razón, dentro de 2 minutos me largo. Los dos se miraron entre si, y luego sus miradas se clavaron en mi.
-¡No!- Sam se exalto- no te marches, puedo llevarte, como veras mi hermano ya se siente bien, y no tengo problema alguno. Además es de noche, , pueden estar esperándonos- Eso me hizo pensar mas y mas. Sam podría tener razón.
Llego el taxi...Sam me miro y me suplico que no fuera sola. Pero no le hice caso. Me marche. Estuve mal. Lo reconozco. No tenia que haber ido sola. No debí marcharme.
Salí por la puerta sin mirarlos. Subí al taxi sin mirar atrás.
El taxista no quería dejarme en medio de la ruta. Pero lo hizo, en cuanto lo amenace con la navaja que tenia en el tobillo izquierdo. No recordaba mucho el lugar ya que era de noche. Camine por 1 hora. Hasta que lo encontré, pero no era mi bebe... era un auto debajo de una rama, todo abollado, solo se podía ver la parte del baúl. Mi corazón estaba destrozado. Cuando me dirigía hacia aquel auto triste, escuche como una rama cerca de mi se quebraba, fue ahí cuando me puse en guardia. Gire mi cabeza, y lo más rápido que pude lance una tirada de pie.
-Hay no puede ser...-Mi corazón se acelero, le había pegado a Sam, Dean estaba sosteniéndolo, por poco le saco los pulmones.
-¡Que chica!- dijo Dean- linda defensa doctora.
-OH No, lo siento tanto- Me arrime y me puse junto a Sam, lo tome de la mano.- ¿te encuentras bien Sammy? quiero decir... ¿Sam?
-MMM....., ugh, si... solo... déjame recup... recuperarme. Dame unos segundos.
-Lo siento mucho...- Estaba muy apenada- ¿que están haciendo aquí?
-Sam no quería dejarte ir-
-Y Dean quería pedirte disculpas-agrego Sam. Los dos se miraron y Dean interrumpió el silencio
-¿Ese es tu auto?
-Si-conteste, y mire dirigí hacia el auto. Saque mis cosas, eran 4 bolsos... y una mochila.
-Guaw, ¿podrías con eso sola?-Pregunto Dean-Dame que te ayudo.
-¿A donde te diriges ahora?-Pregunto Sam
-A un hotel- Lo mire y le di las gracias por todo. Hablamos durante unos segundos, cuando escuchamos un ruido, venia de entre los árboles, era algo malo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La historia de Lara en Supernatural cap 4

SENTIMIENTO

Dean detuvo el auto. Llegamos a un hotel. A otro hotel. Me sentía un poco mareada todavía, y tenía un dolor en la rodilla que me dolía un poco. Dean se bajo del auto y fue a alquilar una habitación, Sam se quedo conmigo. Dean regreso al cabo de unos minutos.
Sam quiso cargarme en sus brazos, pero me negué, el insistió, pero no se dio cuenta, no nos dimos cuenta de que su mano... en su mano había sangre. ¿Una cortada quizá?
-Te has lastimado-le dije- no parece ser buena, no lo hagas Sam, ya me siento bien- le insistí.
-Puedo cargarte, Lara, no me duele para nada- mintió.
-Sam...-
-Deja ya Sammy lo hago yo- y Dean me alzo, me coloco entre sus brazos, un poco brusco, pero lo hizo bien.
-OH- exclame.
-¿Te he lastimado?- frunció el seño.
- No, es que me tomaste por sorpresa- dije- gracias...
Sam camino hacia la habitación rentada, Dean y yo íbamos detrás. Antes de llegar me di cuenta de que Dean, estaba un poco adolorido.
-Puedes bajarme ya- una sonrisa amable surgió de mi rostro- Estoy mejor.
-Puedo cargarte hasta dentro- me dijo, negándose.
-Por favor, Dean estoy bien- me bajo lentamente hacia el suelo. Yo ya no sentía ningún mareo o dolor. Faltaban solo 4 pasos para llegar. Al entrar sentí mojada mi camiseta, era sangre. Pero yo no estaba sangrando. Era Dean.
-Dean, ¿Puedes acercarte? por favor- el vio lo que tenia yo debajo de mi brazo.
El se acerco, pero no estaba enterado de su estado. El estaba sangrando, y el ni cuenta.
-Dime- dijo. Yo le tome la mano, se la levante hacia arriba.
-ugh-gruño.
-¿Tu no sabias de esto, verdad? Estas peor que Sam. Sin embargo, me cargaste- Su cara expresaba confusión, estaba sorprendido.
-Pero... no... Yo-
-Sentí tu dolor al cargarme- le dirigí una mirada directa a sus ojos, el me la devolvió-Ven, siéntate-le exigí-te curare.
Sam quedo atónito, al cabo de unos segundos mi estado había cambiado. Como si no hubiese pasado nada... Dean comenzó a sangrar, no era mucho, pero si de importancia. Les pregunte a los hermanos si tenían algún botiquín de primeros auxilios. Solo tenían gasas, alcohol, cinta, pero no la que se usa para el vendaje, si no la de cable...Necesitaba mucho mas que eso. ¿Cómo conseguirlo? Se me cruzo por la cabeza que ya que estábamos en un hotel, podría haber, no todo, pero más de lo que teníamos.
Pare un poco el sangrado, necesitaba agua oxigenada para poder limpiarla, mucha mas gasa.
-Me retiro un segundo, voy a ver si tienen un botiquín de primeros auxilios, necesito más que esto-dije-No te preocupes Dean, que no hay de que preocuparse- Me retire y deje a los chicos en el cuarto.
Había algo raro en el pueblo. No era algo malo, ya que podría percibir y distinguir cualquier cosa buena o mala, esto no era maligno. Pero me confundía.
En fin. Camine hacia la recepción. La señora Potter era la dueña, muy amable, lo que necesitara ella me lo daría. Recibí el botiquín, era muy completo, hasta tenia para saturar.
Fui de regreso hacia el cuarto. Sam ya se había vendado la mano. Dean estaba sentado en la cama, estaba más dolido que antes. Le dije que se sacara la camisa. Hizo una sonrisita irónica. Levanto una ceja, y su boca hizo una sonrisa torcida.
-Solo te voy a curar, no hagas esas expresiones, por favor- le exigí.
- Esta bien doc.- Su cuerpo parecía tallado a mano. Era perfecto. Pero su sarcasmo arruinaba su persona... a veces. Termine al cabo de unos minutos.
-En unos 3 días te recuperaras y estarás bien-Me sonrío y me dio las gracias.

La historia de Lara en Supernatural cap 3

UNA PRESENCIA NO NORMAL

Un amanecer más, casi no pude descansar. Los últimos 3 días fueron duros, confusos.
Eran las 6:30 AM, los hermanos Winchester aun dormían. Sin permiso, con culpa, tome la notebook que había sobre la mesa. La encendí y luego entre a mi correo. Tenía 6 mensajes, eran de unos cazadores con los cuales nos pasábamos información, y ciertas ubicaciones en distintas lugares donde encontrar demonios u otros tipos de espectros para detener. Unos de ellos me hablo, comento sobre un caso a unos 5km de donde yo me encontraba. Podría ir si tuviera mi auto,luego de recoger mis cosas...se me cruzo por la cabeza despertar a Sam y pedirle que me lleve hasta el lugar de ayer, pero no me anime, anoche era tarde cuando se durmieron, y todavía era muy temprano para despertar. No era justo, los dos se portaron bien conmigo.
Estaba navegando en una página, cuando Sam se despertó. Creo que con el teclado de la notebook. Hice algo de ruido. Estaba nerviosa, los nervios me invadían demasiado.
-¿Lara?- me dijo con los ojos entre abiertos, casi dormido-¿Qué haces?- Me puse roja.
-Lo siento, la tome sin permiso pero necesitaba comprobar algo, lo lamento Sam.
-No te preocupes, toma lo que quieras- con una voz muy amable.
-¿Qué hora es?-pregunto Dean, con voz de recién levantado.
-Lo siento, los desperté...- mi voz sonaba baja, algo nerviosa.
-6:55 AM. Y no te preocupes Lara, ya te lo dije- soltó una risita entre dientes.
-Pudo haber sido peor, Sam a veces me despierta las 5 de la mañana-dijo Dean mientras se encaminaba hacia el baño, antes de llagar a la puerta, se tropezó con una bota que estaba justo en su camino. Sam soltó una carcajada. Pero no cayó al piso, pero estuvo cerca.
-Fíjate por donde caminas hermano-dijo Sam mientras reía.
Luego de que Dean saliera del baño nos dirigimos Sam y yo, nos detuvimos y me permitió ir primero.
-Entra, yo espero-
-Gracias- le dije mirándolo a los ojos, ya estaba algo mas calmada. Dean nos quedaba mirando cuando estábamos cerca Sam y yo. Eso me ponía en vergüenza.
Los tres no preparamos. Le comente a los Winchester hacia donde tenia que ir.
-Antes de dirigirnos hacia allá, tendríamos que desayunar, cerca hay un pueblo donde podemos encontrar un bar. ¿Quieres? tienes que alimentarte- Sam era tan amable, se preocupaba por todos.
-No lo se... yo necesito llegar... Mm....., no, esta bien- Tartamudee- vamos.
Nos encontrábamos en un bar a unos metros de una iglesia.
-Entren. Yo iré unos minutos a allí- le señale la iglesia.
-¿quieres que vallamos contigo?- pregunto Dean
-No, esta bien, Uds. aliméntense, solo iré un momento, estaré bien- La verdad era que había sentido una presencia no normal, tenia que comprobarlo, provenía de la iglesia, estaba casi segura de que era un demonio. Pero no estaba segura hasta acercarme unos centímetros más.
Me encamine hacia el lugar, al acercarme, lo comprobé. Había una mujer parada sobre el altar, mirando hacia la figura de Jesús en la pared. Estaba temblando, tenía una vestimenta sucia, desgarrada, descalza, tenia el pelo largo.
Me acercaba más y más, caminando sobre el pasillo largo entre los bancos. Su olor, algo andaba mal, cuando mas me acercaba mas me confundía, cuando entre, estaba seguro de que era un demonio, pero al estar a pasos, me confundió demasiado. Sintió mi presencia, se volteo hacia mí. Sus ojos eran negros pero... no era un demonio, yo sabía muy bien diferenciar las distintas presencias. Al darle vuelta de que si era o no, no me dio tiempo a defenderme, pues esta se me tiro encima, y luego me lanzo sobre la figura sobre la pared antes mencionada. Empezó a gritar. Y yo no podía usar mis habilidades. ¿Qué estaba pasándome? siempre los utilice, y en ese momento se me bloquearon por algún motivo, que yo desconocía.
-¿Lara?-¿Dean? ¿Qué hacia allí? ¿A caso estaba afuera esperando? pero lo vi entrar al bar-OH ¿Te encuentras bien?- se dirigió hacia mi para atenderme estaba en el suelo muy adolorida, casi inconsciente.
-¿Dean? ¿Qué haces aquí?- entonces me recupere- ¡Sal!- Le exigí.
-Como quieres que te deje con esa cosa sola- Su rostro se mostró sorprendido.
-¡Cuidado!- Esa mujer se le tiro encima golpeándolo. Fue allí que recobre las fuerzas y empecé a luchar contra ella.
-Lara, ¡no!- Exalto Dean. Debajo de mi pantalón, en los tobillos tenia siempre conmigo una navaja que me había regalado mi hermano hacia algunos años. La saque y le corte la garganta, suerte que no se encontraba nadie. No quise lastimarla, ya que si lograba exorcizar el cuerpo la persona a la que le pertenecía el cuerpo volvería, y seria normal, pero no tuve opción. No sabia que hacer. Casi le arranca un brazo a Dean.
Luego de terminar lo que hice, el cuerpo cayó en el piso, y al cabo de unos segundos llego Sam, Dean estaba junto a mí, sacándome la navaja de mis manos ensangrentadas.
-¿Qué...? ¿Qué ha pasado?-Se notaba muy preocupado, claro yo asesiné a alguien y Dean estaba junto a mi, si hubiese entrado otra persona, estaría en la cárcel, explicándoles algo que no tiene sentido para las personas como ellos. En fin.
-Era un demonio, nos ataco, y...-
-No era un simple demonio- lo interrumpí
-¿A que te refiere con que “no es un simple demonio”?-Pregunto Dean.
-Es por eso que no logre sacarle a esa mujer lo que tenia dentro- Quede mal, me sentía mal por lo hacho-Ni siquiera se si era un demonio-sugerí.
-Era un demonio, ¿a caso no le viste sus ojos?- me lo dijo corrigiéndome.
-No solo los demonios tienen los ojos negros Dean- Salto Sam a mi favor. Dean se quedo confundido y Sam limpiando mis manos.
-Tenemos que irnos. ¡Ahora!-impuso Sam.

Salimos corriendo hacia la gran puerta de aquella iglesia. Al salir, me sentí tan mal y mareada. Mi cuerpo empezó a temblar, mis ojos se nublaron, mis piernas se doblaron... Caí al suelo, me había desmayado.
Desperté en el auto, Sam iba a mi lado, Dean en el volante, dándose la vuelta cada 2 segundos.
- ¿Estas bien?- Dean fue el primero en hablarme luego de que perdí el conocimiento.
- ¿Lara?- una mano rozo mi rostro, al abrir los ojos eran las de Sam- oye, ¿te encuentran bien?
- Sam, aguarda un segundo, todavía no esta del todo bien.
- Estoy bien- presumí- no es nada- mi voz casi se pierde.
- ¿Qué es lo que paso allí?- pregunto Dean.
- No entiendo porque lo hice, lo siento- le dije.
- No tienes que disculparte, Lara- la voz de Sam.
- Yo creo que fue la impresión de ver a la mujer muerta...- susurro Dean para sus adentros. Mi rostro se puso pálido, mi cuerpo comenzó a temblar.
- ¿Lara?- Sam comenzó a preocuparse.
- Tienes razón Dean. Esta es la segunda vez que tengo que llegar hasta este extremo- a pesar de los temblores en mi, pude hablar, poco a poco fui calmándome.
- No tiene sentido, ¿A caso no eres cazadora? ¿Por qué te impresiona?
-¡Dean!- Grito Sam
- Nunca tuve que matar a alguien, siempre lo hice atreves del exorcismo.
- Dijiste que es la 2º vez que lo haces, ¿no?- Pregunto Sam.
- Si, yo no quería pero la situación me obligaba- respondí, recordando aquella vez en que salve a mi hermano.
- ¿a que te refieres?- Quiso saber Dean.
- Tuve que salvar la vida de mi hermano, sino aquello lo mataría, si no lo hubiese hecho también podría haberte matado a ti. Dean. Comprendieron, pero seguían confundidos. Para mi era algo que no tenía que suceder, se supone que podría hacerlo sin problema, pero en estos casos, no pude. Esto era algo no normal, para mí.

La historia de Lara en Supernatural cap 2


RECUERDOS

Desperté, estaba en una cama un poco dura, sus sabanas eran ásperas, en el cuarto había una luz que iluminaba lo necesario, para mi despertar era muy alta en ese momento. Sus paredes eran de color salmón, al lado de la cama en donde estaba recostada se encontraba otra con Dean recostado en ella. Luego de observar el lugar con los ojos entre abiertos, Sam se acercaba hacia donde yo me encontraba.
-¿Te encuentras bien?- su voz era tan agradable-¿puedes reconocerme?
-Estoy bien Sam, pero... ¿Dónde están mis cosas? ¿Mi auto? ¿Dónde estamos?
-Estamos en un hotel a 1km de donde estábamos, y, ¿un auto?, no vimos ninguno.
Estaba confundida y aturdida, cuando Dean me dijo lo del auto, reaccione, me levante muy a prisa. Solo quería mis cosas, las necesitaba.
-Tengo que irme- salte de la cama hacia la puerta.
-No, espera, no puedes irte, no estas del todo bien, cuando te sientas mejor, yo mismo te llevo a buscar tus cosas-me prometió.
-A demás, ¿te animas a caminar 1km a las 1:30 AM sola por la carretera?
-Dean tiene razón Lara, puedes quedarte, en la mañana te prometo que iré contigo en busca de tus pertenencias-Sam podía calmarme, Dean solo me alteraba, era arrogante, y Sam era paciente y dulce...
-No lo se, no los conozco...
-No dices que nuestras madres se conocían, tu madre nos conocía, tan extraño no soy- soltó una sonrisa entre dientes. Dean lo quedo mirando un poco serio.
-El tiene razón, pero... ¿como tu madre conoció a la mía?- se puso mas serio de lo que estaba. Pensé en como les iba a decir, no era algo bueno, no del todo...
-Mi madre era enfermera, atendió el parto de una supuesta cazadora llamada Mary Winchester...
-¿Supuesta cazadora?-Dean me interrumpió.
-Mi madre conoció a su esposo John, antes de atenderla en Lawrence, Kansas.
-¿Cómo lo conoció?- interrumpió una vez más.
-Estaba cazando en Dallas, allí estaba tu padre con... Bobby, el que mencionaste- mire a Sam-semanas después se encontraron en el hospital, luego de que nacieras mi madre estuvo en contacto con tus padres por un tiempo.
-¿Hasta cuando?-pregunto Sam.
-Hata que tu madre murió. Mi madre se entero a través de Bobby, el le contó lo que había ocurrido, pero nunca mas mi madre tuvo contacto con tu padre ni con Bobby.
-¿Cómo pudo hablar durante tanto tiempo de mi?- Su mirada era dudosa.
-No te había vuelto a mencionar hasta que yo tenía unos 7 años y soñé contigo.
-¿Cómo pudo saber que era Sam? ¿Cómo sabias de el?
-Bueno... en el sueño oí a tu padre mencionarte, soñé con el demonio de ojos amarillos acecinar a tu madre. Jamás olvidare esos ojos, y Luego ver correr a un niño con un bebe en brazos salir de esa casa- entonces mire a Dean y le dije- supongo que eras tu.
-Pero si tienes 25, fue mucho después de eso...-
- En realidad desde esa noche vengo soñando contigo- me sonroje- pero hace unos meses que no lo hago.
-Entonces lo conocías, reconociste su cara...- Dean sonaba un poco alterado.
-No, soñaba con el pero sin verle la cara.
-¿Cómo sabias que era yo entonces?-pregunto Sam confundido.
-En realidad no lo se. Pero tu nombre siempre aparecía. Sentía tus tristezas y alegrías, se como eres Sam- una pequeña sonrisa salio de mis labios.
-No entiendo- Dean seguía aturdido con todo.
-Tu madre no hablaba bien de mi supongo, si me conocías...
- Mi madre hablaba mal de ti por lo que dijo Bobby, luego del 2º sueño, no le comente nada mas, solo mi hermano y yo lo sabíamos...Dean me miro y se pregunto algo por dentro, pero luego lo soltó.
-No habías comentado que tenias un hermano- me miro con desconfianza. Luego recordé a Max, y una lagrima recorrió mi mejilla.
-¿Lara? ¿Qué ocurre?
- Es solo que... mi... mi hermano ha desaparecido, pero no quiero hablar de el, lo siento...
-Discúlpame, no quería incomodarte, pero como no lo mencionaste, pensé... mal, perdóname- Dean sonó por 1ª vez amable...
-Siéntate Lara, ¿quieres agua?- Sam se preocupo.
-No, gracias...-Mi voz sonó algo débil.
-Creo que fue mucho por hoy, lo lamento, será mejor que descanses mañana en el camino a la fabrica (lugar en donde nos conocimos) mientras buscamos tus cosa, nos cuentas...
-Si ella quiera Dean, no la presiones.
-No la presi....
-No se peleen por mi culpa, por favor no me hagan sentir culpable.
-¡No! lo sentimos-Sam se exalto.
Al cabo de una media hora los tres descansamos, Dean en la cama de al lado y Sam sobre un sofá, me dio pena, le había ofrecido mi cama, yo dormiría en el sofá, ya que yo era la invitada y extraña, pero se negó...

La historia de Lara en Supernatural cap 1

SAM

Estaba cazando cuando los encontré. Les salve la vida.
“SAM”... había escuchado ese nombre antes, salio de la boca de mi madre. Mi hermano había mencionado ese nombre y otro, pero fue hace tanto que no lo recuerdo. Según mi madre “el” destruiría el mundo.
Nunca pareció aquel chico del que hablaba mi madre, era distinto... era un SAM que a mi me agradaba. Aunque su presencia era distinta, no era un simple humano, ¿era como yo quizá? Siempre tuve la facilidad de poder sentir cosas que no eran normales, presencias como las de demonios, fantasmas, y otros... Y personas distinta a las otras, como SAM y yo.

COMIENZO

La noche anterior a la que los conocí, mi hermano había desaparecido mientras cazábamos. Cuando exorcice a la persona con la posesión, y el demonio salio del cuerpo, mi hermano ya no estaba. En mi, siempre estuvo la posibilidad de que el posesor del humano se haya llevado a mi ser querido, mi hermano.
Cuando cruce la habitación, vi a un chico flotando, estampado contra la pared, un demonio lo controlaba, mientras otro luchaba contra 2 demonios, ese otro era Sam. “Ellos” era en total 3, pero junto con el que estaba yo, llegaba al 4º demonio. El maldito estaba a punto de matar al estampado que estaba en la pared, cuando logre atraer su atención, luche unos segundos cuando me prepare para atraer a los demás y así terminar con ellos. Sam se desmayo, Dean quedo atónito ante mi reacción con los demonios, nunca olvidare su cara de sorprendido y a la vez asustado, pero en fin, me encanto.
Dean reacciono, su cara cambio, era de desconfianza. Yo observe a Sam que estaba en el suelo, cuando me acerque a el, sentí esa presencia que no había sentido hasta que los demonios desaparecieron. Dean me detuvo al verme poner mi mano en el pecho de Sam.
-¿Que haces?-dijo con voz autoritaria- no lo toques- siguió.
- Solo quiero revisarlo para saber si esta bien- le respondí sin mirarlo, puse mi mano en el cuello de Sam para saber si respiraba.
Su mirada cambio a preocupación, se arrodillo a junto a Sam.
-¿Respira?- muy preocupado.
-Esta a punto de despertar, solo fue un desgaste físico-lo dije muy segura, soy doctora, hacia mi trabajo. Al cabo de un segundo el despertó. Muy confundido.
-Sam, ¿te encuentras bien?- me pregunte en ese momento si serian cercanos, Dean estaba muy preocupado.
- Se me parte la cabeza, no tengo idea del porque del desmayo- lo dijo, un poco confundido
- Hiciste un mal esfuerzo que provoco el desmayo, despediste tanta fuerza que hizo un desgaste físico-un poco nerviosa, para mi eran desconocidos y no conocía sus nombres hasta que uno de ellos menciono “Sam”.
-¿Qué eres?- con un tono irónico lo dijo Dean- ¿Una clase de enfermera?
-No exactamente, soy más que una enfermera- con un tono alto.
-Entonces...
-Doctora.
-¿Pero no eres muy joven aun?- pregunto Sam.
-No, en realidad hace un año termine la carrera, tengo 25-le respondí-no soy una niña, no tengo ese aspecto-un poco enojada por la pregunta de aquel desconocido.
-¿Cómo te llamas?-hizo otra pregunta.
-Lara, ¿son cazadores?- yo ya lo suponía.
-Si, somos hermanos, yo soy Sam.
- Yo soy Dean, supongo que tú también lo eres, por lo que hiciste... digo- se puso nervioso recordando aquel momento del exorcismo- si no eres demonio...- lo dijo para sus adentros, pero en voz alta, con mucha desconfianza.
-¿a que te refieres?- Sam le susurro. Yo lo escuche.
- Hice lo que tú intentaste hacer antes de desmayarte- estaba segura de que entendería a lo que me refería- Y no, no soy un demonio, tengo ciertas habilidades al igual que tu, Sam- lo mire fijo- entiendo por que no las usas, te falta un empujoncito.
-¿Tu como lo haces?- me pregunto Dean con voz autoritaria.
- No bebo sangre de demonio, si es a lo que te refieres- lo mire fijamente- Soy hábil, pero soy un poco diferente a Sam- y luego mire al mencionado- Yo nací con sangre de demonio, a ti te la metieron a la fuerza. La sangre que corre por tus venas es muy fuerte Sam. Me da gusto de que teniendo eso allí, no seas de los malos.
Los dos me miraron, y nos quedamos en silencio durante uno segundos. Sam razonaba en sus adentros mientras Dean me observó tratando de encontrar algo malo, los ojos de Sam se pusieron en blanco... yo me preguntaba si se me habían salido demasiado las palabras, ¿había hablado de mas? Me mantuve sin respirar un momento. Dean seguía observando, luego Sam interrumpió el silencio.
-Eres hija de un demonio- afirmo- ¿no es así?
-¿De que...? ¿Cómo? entonces si eres...-
-¡No! mas o menos, pero soy mas humana que demonio, ¿no se dan cuanta? ¿O tengo los ojos negros?- los niveles de sangre subieron- no soy mala persona, por favor no piensen eso, creo... creo que no debía haberles contado esto-me calme... pero estaba nerviosa.
-No te preocupes, Dean y Bobby... es un amigo, saben de lo mío, a demás de mis padres- Pensé y me acorde de lo que había mencionado mi madre... ese nombre, lo recordé...
-Sam Winchester- susurre, quede atónita, era el, pero era bueno, no el demonio que describía mi madre con desprecio.
-¿Qué has dicho?- Dean se despertó del transe en el que estaba, y me pregunto- has dicho Winchester.
Los dos volvieron a poner sus ojos en mí, era mucha presión.
-Tu eres “SAM WINCHESTER”.
-¿Cómo conoces nuestro apellido?-pregunto con suavidad Sam.
-Bueno... mi madre... ella te menciono muchas veces, creo que conocía a su madre...-no pude seguir, un calor enorme me surgió dentro de mi cuerpo y deje de respirar, el recuerdo de mi madre y sus palabras me abrumaron, luego me maree.
-¿Lara?, oye ¿estas bien?... Sam me sostuvo, yo me había desmayado...